viernes, abril 24, 2009

Quédate tranquila


Mientras la llama de tu recuerdo permanezca encendida en mi interior

Y pensándote, los minutos se hagan eternos e insuficientes

Cuando en mis venas, sangre ardiente sienta fluir

Y no pueda respirar porque algo presiona mi pecho.

 

Quédate tranquila

 

Si algún verso te dedico

Y una de mis palabras te estremece.

Cuando la casualidad te hable de mi

Y ese pensamiento te haga sonreír.

 

Quédate tranquila

 

Si en la noche me atravieso en tus sueños

Y velando tu descanzo te extiendo un beso.

Sabes bien que eres motivo de mi inquietud

Y de mi alegría y mi esperanza y mis tropiezos.

 

Quédate tranquila

 

Estoy atado a tu ternura

Y a la hermosura de tu boca.

A los delicados pliegues de tu piel

Y a toda tu humanidad.

 

Quédate tranquila,

 

Si llegas a saber de mi,

será porque aún te siento aquí.

 

 

lunes, noviembre 17, 2008

La distancia principio o fin del olvido

Entendiéndose por distancia únicamente la idea material de que cualquier cuerpo físico se encuentra lejos de otro partiendo de algún punto de referencia, la distancia implicaría ausencia de contacto o estímulo y por ende de reacción. Principio del olvido dirían muchos y los más audaces lo tomarían como punto de partida.

La distancia, a la que llamaremos PELONA, en alusión a un ser mítico de la cultura ecuatoriana y por la símil que existe entre estas, por su fealdad y por sus intenciones maléficas, tienen entre suss fines nada cuestionables -en principio- uno en particular, por el que se le dio ese apelativo y es precisamente la evocación a todas las fuerzas siniestras, para evitar que dos personas se encuentren luego de verse separadas por su intromisión y así atraer el olvido.

Las secuelas de su paso y su enfermiso accionar la mayoría de las veces ponen en tela de duda el verdadero sentir de una persona. Y es que la PELONA, sabe como manipularnos y enredarnos en cuentos sin sentido, para volvernos esclavos del miedo y una vez así postrarnos a la incredulidad de un posible reencuentro.

No permitas que el olvido se apodere de ti, así como un tumor maligno lo hace de un debilitado cuerpo, sin defensas ni argumentos. Debes ser fuerte y luchar muy duro para evitar que ese cáncer acabe con ese hermoso sentimiento.

Pues si la PELONA construye una brecha entre dos personas, dejemos que los recuerdos, los pensamientos y las palabras (fuente interminable de emociones) construyan un gran puente de salvación. Solo así será el principio de una nueva historia.

Las palabras nos acercan y nos revelan.

Déjame ver lo que hay en ti.



martes, octubre 24, 2006

SE ESTÁ ACTUALIZANDO LA PÁGINA

jueves, julio 14, 2005

helados!

Bajo un tremendo sol, ya se podrán imaginar el calor que se sentía. Como nunca me provocaba un helado pra calmar la sed, uno de esos de chocolate con relleno en su interior; decidido a comprarlo me acerqué a donde el tendero -me da un helado de esos por favor - de cuales me respondió, - de esos que son rellenos le dije. Cuando me disponía a desenfundarlo se me acercaron unos niños diciendome "dame", igual sucede cuando compro cualquier otra cosa.

Es ahí cuando me pongo a pensar que los perros y los gatos viven mejor que muchas personas, y que el helado deja de ser sabroso, cuando otro lo ve con ansias y un enorme deseo de poseerlo; esos niños y muchos más estarán viendo con cierta obsesión ese cartel; y peor aún cuando se atreven a entrar a un lujoso centro comercial, donde por su condición humilde, muchas veces se ven limitados, prohibidos de ingresar y son hasta perseguidos porque atentan contra el ornamento del lugar.

Mientras tanto yo, trato de hacerme el desentendido, al adoptar una conducta hipócritamente normal, al no hacer nada, o lo común dar un helado ese momento y después decirle pobrecito.

La caridad esconde las razones por las que hay pobreza, justifica la existencia de niños pobres y por ende, tiende a eternizar las causas de la pobreza como la injusticia social, trata de econder la bonanza de pococs y la miseria de muchos.

Es nuestro deber como jóvenes que somos luchar incansablemente, para que mañana con las riendas del poder en nuestras manos, conducir a este país por el sendero de la equidad y mayor justicia social.

Si eres emprendedor visitanos: http://www.uhemisferios.edu.ec/

miércoles, julio 13, 2005

¡los niños no pueden ver a Dios!

Hace unos días caminaba por una transitada avenida de la ciudad, el ruido de un grupo de personas cantando llamó mi atención; me detuve un momento a escuchar lo que decían, y a pesar de no entender que cantaban, supuse que se trataban de cantos de iglesia, por los delicados tonos que emanaban un sin número de instrumentos musicales, que si más no recuerdo, creo haber reconocido tres: una guitarra, una flauta y un violín, que fusionados entre sí, produjeron en mi un instante de paz y sosiego, fue entonces cuando decidí regresar, sin saber para qué, pero lo hice.

Doce pasos mas o menos y un giro a la izquierda, fueron suficientes, traté de avanzar pero varios niños, en la acera frente a un local, unos en silencio y otros tantos bulliciosos me lo impidieron; crucé la calle para poder ver bien, lo que vi fue un fantasma del cristianismo, una sombra disfrazada de devoción, un eslabón que conduce a Dios, pero en el que no hay espacio para los niños.

Era un local mediano de forma rectangular, ahí funciona una iglesia, no se bien si es cristiana o evangélica, u otra, pero en realidad eso no tiene mayor importancia. En el fondo un atril y un predicador o pastor con micrófono en mano, hacía alarde de su amor por Cristo; junto a él la se encontraba la banda sonora. Frente a ellos un grupo de personas, la mayoría adultas, todas de pies, cogidos de las manos y levantadas en señal de alabanza, moviendo los brazos de izquierda a derecha y viceversa, todos al compás del canto del pastor.

Afuera, como los polos opuestos de un imán, los niños mantenían cierta distancia de sus padres; niños entre tres y diez años formaban una hilera al pie de la acera, todos al cuidado de: a que no se lo imaginan?, NO!... SÍ al cuidado de otra niña. Un letrero pegado en la puerta decía: "Prohibido menores de 12 años"; y es que acaso hay edad para poder alabar a Dios, ¿cómo pueden permitir los padres que sus niños se queden afuera, pasando frío, talvez hambre?, ¿cómo se atreve el predicador impedir el paso de los niños?. Que los niños son traviesos y bulliciosos de acuerdo, pero todo ese ruido es un canto de alabanza al señor.

Que paradójico adentro se respiraba amor y afuera?.

Lo cierto es que toda esa payasada que se hacía adentro de ese pequeño circo, era en vano, pues Dios se encontraba afuera jugando con los niños, disfrazado de una caída y un mala broma, que provocaba tanta risa a los niños.

Recomendado: www.ecunewmedia.blogspot.com